sábado, 6 de junio de 2015

Sobre las NoMos (y lo que nos gusta una etiqueta)

Seguramente habréis oído hablar de las NoMos.

Esto es una gnomo (con "g"), no confundirla.


NoMo viene de Not Mother (no madre) y es una etiqueta que les guste o no a las así calificadas a mí me huele a la chamusquina de siempre. No he conseguido dar con el origen, por eso digo que no sé si gusta o no, si sale de ellas o de revistas o postureos.

Simplificando mucho, se las define como mujeres a las que no gustan los niños y que dan prioridad a su carrera profesional, por eso prefieren no ser madres.

Vamos a ver...Pienso que una mujer puede no querer ser madre aunque le gusten los niños. Porque los hijos no van a ser niños toda la vida. Como madre, al menos te tiene que seducir la idea de tener hijos y que crezcan etc. Y no te tienen que gustar todos los niños, con que te guste el tuyo, ya vas bien como madre (jeje). Como mujer, puedes no querer ser la madre de nadie, no querer esa vida, no desear esa responsabilidad o simplemente tienes un proyecto de vida (no sólo laboral) en cuyo horizonte no figuren hijos (entre otras cosas o personas). Quizá es algo que has tenido claro desde siempre, quizá la idea ha ido tomando forma con los años...¿A quién le importa excepto a nosotras?

Y el tema laboral está ahí, recordándonos que como mujeres en un mundo no conciliador, si somos madres se acabó el ascender, sinónimo de estar en la oficina 27 horas, viajar cada semana y fingir que lo más importante en tu vida es la empresa para la que trabajas. Al menos donde trabajo yo es así, eso es lo que se espera de alguien con pretensiones de "mejorar". Es decir, en lugar de reconocer que el listón es descornarte horas y luego más horas de reuniones absurdas y mamoneos, mejor decir que una mujer que es madre no está a la altura de una carrera profesional. (Habló de empresas, afortunadamente hay otros trabajos, hay profesionales autónomos que son madres y otras son NoMos también).

Tuve un jefe que decía, y cito literalmente, que "una mujer tiene que tener hijos porque si no se le quedan cosas sin usar" (ojo, es literal). Yo pensaba que igual tenía razón, porque él también tenía cosas sin usar, hasta sin estrenar, y así le iban los razonamientos como le iban. Y es que lo que menos gracia me hace es que ya estamos ante un prejuicio que tiene en su punto de mira a la mujer. Hablemos de los hombre NoFa o NoPa; no, claro que no se habla, las siglas son estomagantes.

Pero ahí están. Son legión. Hombres que no quieren tener hijos porque no quieren ser padres. Pues lo más normal del mundo ¿no? No he visto dedos acusadores porque el hombre haya der ser un padre de familia responsable que cargue sobre sus hombros el peso de su prole, todo hecho y derecho. No, el hombre puede decir bien tranquilo que no quiere, que no le apetece, sin que sea visto algo "antinatural".

Conozco hombres que no han querido ser padres y por ello, han dejado relaciones de años con sus parejas, hombres que han dejado a su pareja, embarazada, porque no querían esa responsabilidad, hombres que se han quejado que tras ser padres, su mujer se había convertido en una madre (¡una madre!) y se han divorciado y eluden todo lo que pueden la parte que les toca de su paternidad, como unos eternos adolescentes. Para estos hombres no hay etiquetas ellos no se quedan con cosas sin usar. ¿O sí que la tienen? ¿Podrían ser los Simones, los antiguos Peterpanes, que ahora sufren el Síndrome de Simón?

Será que nadie se libra de las etiquetas.







jueves, 29 de mayo de 2014

La Mejor Madre del Año


Hoy quería comentar la lectura de la última entrada en el Huffington Post del pediatra y bloguero Jesús Martínez Álvarez, autor del blog y libro superventas El Médico de Mi Hijo, titulado:  "El apego maternal podría ser un concepto más machista que Cañete".

Jesús plantea que "la crianza con apego" es una moda que trata de devolver a la mujer a la casa, al hogar, a la crianza a su entero cargo (sin guardes, porque ya no hay que salir a currar, bien sabe Dios, pero por el paro, más que por propia voluntad) y terminar de llenar su tiempo con cupcakes y manualidades que la realicen como madre que está en todo.

Porque me ha gustado mucho que sacara el tema y aunque no estoy del todo de acuerdo en algún punto y en otros creo que se deja algunas cosas, en visión global le tengo que dar la razón. Se lo digo yo en primera persona del singular y con amigas con las que corroborar.

En la primera parte Jesús se "atreve" a tocar temas que levantan ampollas y parece mentira, pero así es, no es machismo, los hombres apenas opinan aquí, somos nosotras las que nos tiramos los trastos unas a otras:

"La madre quisiera seguir con su lactancia más allá de los dos años, quisiera poder tener a su bebé independientemente de su edad el mayor tiempo posible, dormir en la misma cama, cargar con él durante el mayor número de horas posibles, todo ello presentado como una competición a ver quien dura más, equiparándolo no en pocas ocasiones a conseguir el título de mejor madre del año."

Ninguna madre le dirá "sí, soy una competidora nata y me encanta dar lecciones a las que no tienen hijos o tienen menos que yo porque yo siempre sabré más" (pero lo piensan y lo hacen), porque una madre no es que quiera competir con otras por cosas así, es que una madre lo hace porque (hoy por hoy) es lo mejor para su hijo. Y claro, todas tienen razón.

Con la lactancia no me meto porque además de implicaciones de salud hay implicaciones emocionales que llevaría mucho blog desgranar y yo la he disfrutado mucho, segura de que hacía lo mejor y aunque es posible que lo haya contado ya en el blog (no me acuerdo, la verdad y no lo voy a mirar), no voy a comentar el tiempo que di el pecho. Porque además recuerdo lo me que decían otras madres: para unas mucho tiempo, para otras muy poco.

He porteado cuando me ha venido bien o he creído que al niño le iba a sentar mejor o tranquilizar. ¿Solución mágica? Unas veces sí y otras no. ¿Lo he recomendado? Sí, pero recomendado. Y lo recalco, porque he asistido al despellejamiento de una mamá por parte de otra por comentar que en alguna ocasión (2 ó 3) ha llevado al retoño en mochila no ergonómica. Porque hay madres así, les gusta alarmar y prefieren decir: "hombre, si la quieres causar una hiperplasia maligna en el fémur, pues llévala ahí", en lugar de "hombre, es más recomendable este tipo por la correción postural, sobre todo si la usas mucho" (la niña caminaba divinamente). Y soy consciente de que he exagerado el ejemplo...pero muy poquito.

Competir en el cuidado de los hijos para mí es un ERROR. Exponer tus propias experiencias y ser respetuosa con las demás, ACIERTO :-) El apego no es malo, no es obsesión, al revés, pero la COMPETICIÓN, aquí, no me parece sana.


"Psicosis", Alfred Hitchcock, 1960. La historia de una apego materno-filial que habría que hacerse mirar.

Jesús continúa poniendo en relieve algo que sinceramente me divierte horrores porque es el acabóse de la maldita competición:

"La mujer por el hecho de ser madre es bombardeada con un estilo de vivir la maternidad cada vez más potente e implantado en la moda social, vía celebrities, vía redes sociales, vía mercadotecnia, que plantean una forma que la devuelve 80 años atrás a un estilo donde la mujer deja de ser mujer para ser madre en su casa y dedicada a lo que algunos piensan que deberían hacer las mujeres y de donde no deberían haber salido. Machismo puro y duro, ejercido por mujeres con tintes de modernidad, pero castrante de todos modos."

Casi totalmente de acuerdo. No tanto por lo de volver a 80 años atrás porque hay maneras rápidas de hacer las famosas madalenas ó cupcakes, que por los clavos de Cristo, todas deberíamos saber hacer. Sí de acuerdo en que en lo que blogs mamicocineros o mamidoityourself o muere nos muestran como imprescindible, es lo que impera y además hay que enseñarlo en el Facebook que se enteren que llevo 20 horas en la cocina. Yo soy más de Pintruosity que de Pinterest y alguna dirá, "qué envidiosilla, lo que tú eres es una manazas". Pues un poco sí, lo he reconocido en el blog, pero hago mis pinitos culinarios y manuales. Pero con mesura y sin exhibición. Porque no me va esta corriente. Porque no es para todas. Porque lleva tiempo y no lo tengo. Pero es que además no hay ganas. Pero porque sobre todo no me gusta. A mí me gusta tocar la guitarra al niño y cantarle e inventar canciones. No es la moda que impera, pero es moda en mi casa. Ahora ponte que se pone de moda, porque las celebrity mamis tocan el fliscorno y graban discos a sus bebés. Lo que nos faltaba.

En todo esto de la crianza: apego + actividades mami-niño/a ¿dónde queda el padre? ¿Sólo provee al hogar de dinero para fondant? Yo creo que los padres hacen algo más. En materia de apego más que nunca, en materia de galletas...bueno, comérselas. Siempre fueron más prácticos.

Pero el quid de la cuestión no está en las deliciosas madalenas. Está en el papelillo que las envuelve y que trata de despistarnos de lo que sí es relevante: tenemos el peso pesado de la crianza sobre nuestros femeninos hombros. No tenemos unas leyes que amparen la conciliación. Planificamos en solitario la alimentación diariasemanalmensual de nuestros hijos (y resto de la familia o sea papá y mamá) y nos devanamos los sesos con su desarrollo psico-emocional. En esta ecuación el idilio mamá-bebé acaba en ruptura y la sensación de fracaso es aún mayor porque no has podido colgar tu última creación en Instagram. JA!

Bueno pues, amigas madres primerizas y por supuesto neuróticas yo os digo: preguntad todo lo que queráis, informaos y haced lo que os deje más tranquilas con lo que habéis elegido. Valorad consejos bien intencionados en su justa medida e ignorad a las alarmistas y a las que dan lecciones (por experiencia, sé que muchas han cometido errores garrafales que quieren tapar y no se atreven a admitir). Disfrutad de vuestra vida, que siendo madre es rica, divertida y agotadora. Disfrutad de vuestros hijos/hijas sin modelos mediáticos, experimentad y dejaos llevar, observadlos a ellos, seguid vuestro corazón e instinto y dejadles crecer, que como casi todas las cosas extraordinarias de la vida, da tanta pena como alegría.

domingo, 5 de enero de 2014

¡Feliz 2014!

Acabamos de entrar en un nuevo año con pasos cautelosos pero con ilusión. Esa ilusión de seguir descubriendo el mundo un año más de la mano de nuestro hijo, de sus primeras palabras y cuasi frases. Con la cautela de que nunca sabemos a qué nos enfrentamos, a esos nuevos retos que tiene ser padres y madres.

Esta noche, que es la de Reyes, yo les he pedido que me traigan serenidad para afrontar los problemas de dentro y fuera de la familia, paciencia que no se pierda ante las rabietas del angelito que tiene que tenerlas, sabiduría que almacenar y no olvidar jamás, así como atesorar las experiencias irrepetibles. También mucho sentido del humor y creatividad que dar y recibir de nuestro hijo que es el auténtico regalo. Resumiendo, saber disfrutar y no agobiarme. 


¿Os he dicho lo bien que me he portado?


Estos son mis propósitos para el nuevo año. Un año en el que nacerán dos niñas y un niño de tres parejas de buenos amigos. Así que para ellos también desearles toda la buena suerte. Un año mas por el que dar las gracias.

¡¡Feliz Año a tod@s!!

domingo, 13 de octubre de 2013

¿Rabietas o posesión infernal?

¿Alguien es capaz de distinguirlas? Lo digo en serio. Hay quien dice que si el niño toma un color rojizo oscuro, adopta posturas contranatura (como arquearse o ponerse rígido) y grita con rabia palabras que no entiendes, estamos ante una posesión.

Hasta su profe de la guarde habla de que está como poseído y yo le digo, sí, sí, eso pensamos nosotros ¿es normal a esta edad no? La posesión, digo...Mientras hago esta pregunta oigo en mi cabeza una voz que dice "sí, es lo normal o puede que mi hijo acabe en Hermano Mayor, pero Pedro García Aguado ya será viejo, entonces se llamará El Yayo Mayor".

Esto empieza a ser como un examen. Un examen cuando voy a buscarle a la guarde, un examen cunado vamos al parque y aún peor, cuando en una ataque de optimismo bajamos al parque de la urbanización, ahí, a confraternizar con los vecin@s y sus niñ@s, es un examen final con tribunal.

Cada día cruzo la puerta de su clase con los típicos nervios de "a ver qué habrá pasado hoy" y me dan el parte de daños (se ha enfadado porque le han tocado un juguete, porque el juguete no se abría, porque no ha querido hacer el trenecito con los demás, etecé etecé...) y le tengo que dar la razón a la mujer: en casa hace igual, pero no le pasamos ni una, de verdad. Que no somos padres permisivos de los que le ríen la gracias al niño cuando se agarra de las cortinas como un mono y las prende fuego.

Ésta soy yo camino de la guarde sabiendo que voy a escuchar que mi hijo es el Anticristo


Y en el parque es otra cosa. En el parque hay muchos juguetes, siempre más atractivos que los que tú le bajas y siempre le atraen los de los más mayores. Los pobres suelen dejárselos porque le ven pequeño pero a la hora de devolverlos a sus dueños el "pollo" está garantizado y quedamos como unos malcriados (hablo en plural porque su "pollo" también es el mío, yo lo siento así) y no sé dónde meterme y quiero que acabe todo rápido pero no puedo ignorar las miradas recriminatorias que parecen decir "seguro que es otra caprichosa, la he visto zamparse las galletas del niño". ¡Señora, que son las cinco y aún no he comido! La salud física y mental se resiente, necesito azúcar en el cerebro para recordar qué coche es de qué niño o en su defecto progenitor: coche rojo - niño camiseta naranja, camión amarillo-niño rubio, excavadora -niño feo (nooo, eso nunca).

Luego en visita es basante obediente y me deja mal de lo bien que se porta, "pero de qué os quejáis si el niño es buenísssssimo" dicen las abuelas.

Finalmente pedimos una tutoría con su maestra y nos ha dado pautas:

 - Decir claramente NO y no contemplar sus rabietas cuando busca llamar la atención con ellas
 - Cambiarle de actividad rápido para que no se recree en su enfado
 - Aplaudir sus buenos comportamientos y animarle a seguir así
 - Que las órdenes sean claras y sencillas para su edad

Las seguimos y van funcionando, pero siempre quedan momentos que no son para un terapeuta sino para un exorcista.

martes, 10 de septiembre de 2013

Primeras vacaciones del Sr. Ermo, mar y montaña



Las vacaciones ya nunca serán iguales para los padres pero de alguna manera se viven a través de los ojos y las experiencias del niño o niña y eso te hace revivir las de tu propia infancia.

Como el descubrimiento de las olas en la playa, que se acercan hasta tus pies. El peque hunde sus deditos en la arena mojada como intentando mantener así el equilibrio mientras observa con el ceño fruncido. A veces serio, otras se ríe y señala, te mira con los ojos como platos y suelta un A! al qué ya nos tiene acostumbrados como pregunta universal. Se siente seguro en el agua con papá, chapoteando, sin miedo, tiritando pero a salvo en el mar Mediterráneo.

Yo no recuerdo cómo le cogí miedo al agua pero creo que no tenía la misma actitud quedo el Sr. Ermo. Va directo, se mete de lleno hasta en la ducha de la playa o de la piscina, con lo fría que sale el agua. Otro descubrimiento es que las galletas, los palitos y el chupete, con arena saben mejor.


Tete rebozado a la sal y al Sol
En la casita rural se ha encontrado con su lado más silvestre y hemos trotado todos, mochila en ristre por hayedos, caminos, veredas y todas esas cosas de las montañas que me son un poco ajenas pero que viendo lo mucho que relajan (y relajan al peque) vamos a frecuentar mucho más.

Ya en casa se ha reencontrado con sus juguetes y ya ha aplicado uno de sus últimos avances: subirse al correpasillos.

domingo, 21 de julio de 2013

Ese monstruo llamado crisis...

Acabo de llegar a casa con una tristeza y una rabia enormes. La crisis suma y sigue cebándose en las personas. En el mercado me he encontrado con una de las profesoras de la escuela infantil. Una profesora que también es mamá de un compañero del peque y que algunos días se encargaba de su clase. Dejé de verles un lunes y pensé que estaban de vacaciones porque el Señor Ermo sigue yendo por las mañanas hasta que estemos de vacaciones porque la abuela está convaleciente aún de su operación y no puede cuidarle.

- De vacaciones permanentes - me ha dicho.

No sabía que la escuela fuese mal porque van menos niños. Es generalizado. Padre o madre o en el peor caso ambos, en paro, pues el niño o o niña se queda al cuidado de ellos, no se paga la guarde y la guarde echa personal. Ella me dice, que está pasando en todas, públicas y privadas. Y que hay otras dos profesoras que también van a la calle al final de este mes.

Quiero ponerme a llorar, pero intento aguantar porque ella está echa polvo, nuestros peques están delante sonriendo, ajenos a todo. Me dice que tiene una entrevista el lunes en un pueblo, cerca, y que, de salirle, además tendría un sueldo normal. Cuando le preguntó y  me habla del sueldo tan bajo que tenía yo alucino y me cabreo. Creo que podríamos ahorrar algunas comodidades que la escuela nos da a cambio de pagar mejor a su profesoras. Ellas les cuidan, les educan junto a nosotros, el verles comer y caminar solos ha sido un esfuerzo conjunto y de todo eso hablamos y nos alegramos.

Mi peque da unos pasos y le da un abrazo. Ella ve cómo ha crecido en estas semanas sin vernos.


Nos hacía mucha ilusión que el curso que viene fuera su profesora. Él la quiere con locura, cada día se despedía con un ¡hasta mañana, te quiero!

Pero el curso que viene Patricia no será su profesora.

Mucho ánimo y un fuerte abrazo de cariño y apoyo a todos los profesionales que por culpa de la crisis se ven desempleados, especialmente a aquellos que como Patricia, dedican su labor a algo tan maracilloso como la educación de los más pequeños. Y pobres de nosotros y de nuestros hijos, que por culpa de la crisis perdemos a profesores, maestros y amigos que son tan importantes en nuestras vidas.

sábado, 29 de junio de 2013

Best Blog Award





¡Hoy estamos de enhorabuena! Alguien en la bloggosfera me lee y además me ha elegido junto a otras mamis blogueras para este premio que sabe muy rico porque lo dan compañeras de este metal que es ser madre (y padre) 2.0.

Muy agradecida a Tenacitas y Compañía por su reconocimiento y encantada de participar en esta iniciativa que sirve para darnos a conocer y animarnos a seguir a las que menos tiempo llevamos en escribiendo nuestras aventuras.

Según las instrucciones que he creído entender (porque creo que la emoción me ha nublado el entendimiento, o eso o las pocas horas que duermo), doy contestación a la preguntas de Tenacitas:

1. ¿En qué te inspiras para escribir?
Me inspiro en mis neuras y en toda la información que trato de absorber de la Red para ser buena madre. O sea, un despropósito.
2. ¿Tienes mascota?
¿Cuentan las arañas de la terraza?
3. ¿A qué te gustaba jugar de pequeñ@?
A ser profesora de todos mis muñecos (barriguitas, peluches...) incluyendo a alguno de mi hermano como el Geyperman astronauta.
4. ¿Dulce o salado?
Salado. Soy capaz de comer salado después del postre, para quitarme el sabor...
5. Un libro
Difícil elegir...Voy a decir El Principito, de pequeña me gustó y de mayor lo entendí y me emocionó mucho.
6. Una canción
"Sunrise" de Norah Jones, se la ponía al peque en la barriga y se movía hacia el auricular y más para mí, "Highway to Hell" haciendo air-guitar. Levanta hasta la moral más desmoralizada.
7. Destino de tus vacaciones soñadas
Playa desierta en Brasil.
8. Una fobia.
Casi no puedo ni escribirlo...cucarach.....s...
9. Un vicio (confesable)
Comer queso, todos los quesos, uno detrás de otro, sin medida ni control.
10. ¿Tendrías un segundo blog? ¿Sobre qué temática?
Si el día tuviera 48 horas, sí.  Sobre cine y cocina, o sea sobre "Cocine". 
11- Defínete en dos palabras.
Ésta es fácil. Primeriza y neurótica

Otras de las normas a seguir (he hecho copy/paste lo confieso):

1. Nombrar y agradecer el premio a la persona que te lo concedió y si aún no sigues su blog, debes hacerte seguidor.
2. Hay que responder a 11 preguntas que te formulará quien te lo ha concedido.
3. Debes conceder a 11 blogs que te gusten (tienen que haber empezado hace poco y tener menos de 200 seguidores).
4. Hacer 11 preguntas a las que deberán contestar tus premiados.
5. Informar del premio a los premiados.
6. Visitar los blogs de los que han sido premiados junto contigo.
7. Evita mandar el premio al blog que te lo concedió a ti, para que la cadena no se rompa.

Bueno, pues ahí van mis 11 preguntas:

1.¿Cuál es tu momento blogger, o sea en qué momento del día (o de la noche) sueles/puedes escribir?
2.¿Cuál ha sido la compra para el bebé más inútil?
3.¿Qué echas de menos de cuando no eras mamá?
4.¿Eres neurótica o tranquila?
5.Alguna habilidad particular
6.Dibujos animados favoritos
7.Dibujos animados que odies
8.Una película
9.¿Cómo decidiste ser madre?
10.¿Qué es lo que te mata de ser madre?
11.¿Cuál es el mejor consejo que darías a una futura mamá?

Y ahora la lista de blogs que he elegido para este premio, por su contenido sincero, divertido y tierno, and the Best Blog Awadrs go to:

Supermamá 
La Madre Ninja
Mamá a Bordo
Creativa de Noche
Cosicas de Nuestra Vida
Mamá a la Aventura
Crakers y Limonada
Críos&Roll
Mi pequeño Mundo Gira
Vivències d'una mare
Madres Imperfectas
Mami a Tope

¡¡Un abrazo a todas!!