martes, 10 de julio de 2012

Querido Guillermo.

He decidido esta misma madrugada que este blog te lo voy a dedicar, en primera instancia a ti, que eres mi hijo, mi bebé de 2 meses que llegó con prisas a este mundo. Y lo voy a hacer para explicarte, lo mejor que pueda, mis impresiones sobre las cosas tan raras están pasando desde tu llegada.

Me explico, no pasan cosas raras porque tú hayas llegado, bueno, a nuestra familia igual un poco sí, pero todas buenas :-) Me refiero al momento convulso que vivimos y que nos tiene desconcertados e indignados (quédate con esta palabra).

Para ponerte en situación, la noche del día en que naciste, no, que andaba yo bajo los efectos de la dolantina y aunque la tele en nuestra habitación en el hospital estaba apagada yo veía figuritas...Fue un par de noches después, cuando ciudadanos de este país y días después ciudadanos de otros países del mundo, salieron a la calle a decir que se les tuviera en cuenta. Pero ya lo habían hecho un año antes. Parece ser que no dio mucho resultado así que volvieron a salir. Es importante insistir Guille. 15-M un año después

Me gustó mucho tenerte en brazos en esos momentos, tú dormías, papá también, y yo miraba esas imágenes con la emoción que las hormonas triplican y pensaba: mira hijo. el mundo está hecho pedazos, pero todo esto es para arreglarlo, para que vivas en un sitio mejor, con mejores personas, con mejores ideas, en el que vas a colaborar. Yo estuve ahí el primer día, para ofrecerme como editora de vídeo. Firmé propuestas que los políticos nunca escucharon y voté precisamente por una maternidad más protegida.

Te veo en tu cunita plácidamente y aunque dicen que con estas "edades" no recordamos nada, ojalá esa tranquilidad te acompañe mucho tiempo, toda la vida y de verdad disfrutes de un planeta mejor.

Haremos todo lo que podamos.